Nuestra piel pasa mucho tiempo en contacto con la ropa de cama, por lo que es muy importante elegir los materiales que te ayudan a cuidar tu piel y a tener una mejor experiencia al dormir.
El algodón es un tejido suave al tacto, que proporciona una máxima protección cuando se encuentra en contacto con la piel, ayudando a prevenir irritación o alergias.
Las prendas de este origen son resistentes y duraderas, soportan muy bien los lavados, aún a altas temperaturas.